Información
| Peso | 0.286 kg |
|---|---|
| Dimensiones | 1.3 × 15.0 × 23.0 cm |
| Cant. de paginas | |
| Editorial | |
| ISBN | |
| Autores | |
| Edicion | |
| Encuadernacion | |
| Peso |
Reseña
b’Una guxeda sobre el arte de la escritura autobiogrxe1fica de la mano de la autora de xabApegos ferocesxbbnnEn este libro magistral, Vivian Gornick nos brinda toda su sabidurxeda acerca del arte de la escritura, destilada a lo largo de axf1os de ensexf1anza en universidades estadounidenses, y se concentra en la narrativa personal, aquella que se origina en la experiencia propia del autor. Donde tantos otros predican que los escritores principiantes han de centrarse en perfeccionar la txe9cnica y el estilo, Gornick defiende que solo un narrador que conoce xedntimamente aquello que relata serxe1 capaz de transmitir verdad, y que la clave radica en saber xabquixe9n estxe1 hablando, quxe9 estxe1 dicixe9ndose y cuxe1l es la relacixf3n entre ambas cosasxbb.nnxbfCxf3mo extraer de la propia experiencia vital una historia que merezca ser contada, que aporte a quien la lea algo de sabidurxeda? Esa es la pregunta que plantea La situacixf3n y la historia, y propone hallar la respuesta en algunos de los mejores ensayos autobiogrxe1ficos y memorias de los xfaltimos cien axf1os. De la mano de Vivian Gornick, leeremos a autores tan variopintos como Joan Didion, Oscar Wilde, James Baldwin, George Orwell o Marguerite Duras, cuyas obras se hunden en su experiencia personal pero la trascienden, enunciando verdades mxe1s hondas acerca del mundo en que vivimos.nnCon su caracterxedstica lucidez, Vivian Gornick reflexiona sobre el gxe9nero en el que ella misma hizo cumbre con sus formidables memorias Apegos feroces y su ensayo autobiogrxe1fico La mujer singular y la ciudad. Al mismo tiempo una breve historia de la literatura autobiogrxe1fica del xfaltimo siglo y una guxeda para el aprendizaje de la escritura creativa, en La situacixf3n y la historia la maestra nos ensexf1a a escribir ensexf1xe1ndonos a leer: a reconocer la verdad cuando la oxedmos en la voz de los demxe1s, asxed como en la nuestra propia.nn’










