Reseña
b’A nadie gusta que le llamen idiota. Sin embargo, lo que el socixf3logo Ixf1aki Martxednez de Albeniz defiende aquxed es que, una vez cocinado convenientemente el txe9rmino, solo desde ese tipo de subjetividad y desde su capacidad de abismarse ante lo que ve, tiene la gastronomxeda la posibilidad de estar a la altura del complejo mundo que habita y de los retos que debe enfrentar en el futuro.nnEste es un breve ensayo de gastronomxeda expandida. Una gastronomxeda que, para poder calibrar su verdadero impacto, tiene que salir del plato y de los prodigios culinarios que ha obrado durante estas xfaltimas dxe9cadas, y trascender la abrumadora visibilidad no solo medixe1tica que ha adquirido. Como fenxf3meno, debe observarse a sxed mismo como lo harxeda un idiota, prestando atencixf3n a sus dimensiones menos obvias, esas que se esconden en los umbrales, en las zonas de penumbra.’











