Información
| Peso | 0.21 kg |
|---|---|
| Cant. de paginas | |
| ISBN | |
| Editorial | |
| Peso |
Reseña
b’xabEsta maravilla literaria pone en escena a dos hxe9roes: su autor y su tema. Los dos fueron prisioneros. Uno, de su obra, que acabxf3 matxe1ndolo. El otro, de la locura comunista, de la que pudo escapar gracias a esa misma obra. xbfNo es magnxedfico?xbbxa0xa0 Le Figaro xabEste ensayo sobre Proust fue dictado el invierno de 1940-1941 en un frxedo refectorio de un convento que nos servxeda de comedor en nuestro campo de prisioneros en Griazowietz, en la URSS. La falta de precisixf3n de estas pxe1ginas se explica por el hecho de que yo no posexeda ningxfan libro referido a mi tema. Esto no es un ensayo literario, sino recuerdos sobre una obra a la que debxeda mucho y que no estaba seguro de volver a ver. En una pequexf1a sala, abarrotada de compaxf1eros, cada uno de nosotros hablaba de lo que mejor se acordaba. Yo pensaba entonces emocionado en Proust, que se habrxeda sorprendido mucho al saber que unos prisioneros polacos, tras toda una jornada pasada en la nieve y el frxedo, escuchaban con intenso interxe9s la historia de la duquesa de Guermantes, la muerte de Bergotte y todo aquello de lo que yo podxeda acordarme de ese mundo de preciosos escubrimientos psicolxf3gicos y de belleza literaria.xbb Jxf3zef Czapski’











