Información
| Peso | 0.257 kg |
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Reseña
b’xabDesde el exilio afgano, hace ya mxe1s de treinta axf1os, hasta sus dibujos caligrxe1ficos mxe1s recientes, el cxe1lamo de Rahimi deambula y danza con maestrxeda en cada una de las pxe1ginas de este libroxbb. nLe MondennxabHe hablado mucho de mi tierra natal, de las mujeres condenadas, de la guerra que se llevxf3 a mi hermano y dispersxf3 a mi familia por todo el mundo… Pero nunca he evocado mi exilio. En cuanto me dispongo a describirlo me descubro desvalido, mudo, como frente a un agujero negro. El exilio es un camino sin retorno. Una vez en xe9l, ya no podemos abandonarlo. Nos convertimos para siempre en una criatura errante, estamos tejidos de otros lugares. Yo soy como la calimorfa, esa mariposa migratoria de alas negras con rayas blancas que, tras abandonar la crisxe1lida, estxe1 condenada a volar dxeda y nochexbb.nnA travxe9s de sus recuerdos y sus reflexiones, de sus poemas y sus caligrafxedas, Atiq Rahimi nos propone en La balada del cxe1lamo un xedntimo y personal autorretrato, una lxedrica meditacixf3n sobre la deriva de nuestras vidas al suspender cruelmente el poderoso vxednculo que las une a la tierra natal.’











