Información
| Peso | 0.459 kg |
|---|---|
| Cant. de paginas | |
| Editorial | |
| ISBN | |
| Edicion | |
| Encuadernacion | |
| Peso |
Reseña
b’ La pasixf3n de Cees Nooteboom por Venecia no se ha apagado en mxe1s de cincuenta axf1os. Su primera visita fue en 1964, en compaxf1xeda de una joven. Despuxe9s, en 1982, llegxf3 a Venecia en el Orient Express, pero no se subixf3 a una gxf3ndola para recorrerla hasta su dxe9cima visita. Se ha sumergido en las profundidades del laberinto y ha descubierto sus propias lagunas urbanas entre los callejones, las cancelas cerradas y los incontables canales. Se rodea de aquellos que murieron y rinde tributo a los pintores y escritores, compositores y artistas que vivieron en esta ciudad o se inspiraron en ella, asxed como a los palacios, los puentes, las pinturas y esculturas que confieren a esta urbe una suerte de inmortalidad. Quienes conozcan bien y amen a la Serenxedsima y su literatura reconocerxe1n en Nooteboom al brillante heredero de Montaigne, Thomas Mann, Rilke, Ruskin, Proust o Brodsky. Su homenaje a Venecia en este nuevo libro, impecablemente traducido por Isabel-Clara Lorda Vidal, es una deslumbrante aproximacixf3n tan erudita y cautivadora como digna de una temxe1tica tan sublime.’











