Reseña
b’Un grito de rebeldxeda contra el colonialismo cultural y una llamada a proteger la diversidad lingxfcxedstica como acto de justicia y autonomxedannxabSiempre la lengua fue compaxf1era del imperioxbb, escribixf3 Nebrija al dedicar, de forma significativa, su Gramxe1tica castellana a Isabel la Catxf3lica. Como bien demuestra el caso de Espaxf1a, a lo largo de la historia el lenguaje ha sido mucho mxe1s que una herramienta de comunicacixf3n: ha sido un sxedmbolo de poder, identidad y resistencia. nnEn No hablarxe1s, James Griffiths nos lleva en un recorrido fascinante y revelador centrado en tres regiones del mundo donde las lenguas han sido reprimidas, marginadas o amenazadas de extincixf3n: el galxe9s en el Reino Unido, el hawaiano en Hawxe1i y el cantonxe9s en Hong Kong.nnA travxe9s de relatos histxf3ricos, testimonios personales y anxe1lisis polxedticos, Griffiths explora cxf3mo los imperios han intentado controlar a las comunidades silenciando sus lenguas, y cxf3mo estas mismas comunidades han luchado por preservarlas como un acto de resistencia cultural. Desde la quema de textos mayas hasta las contradicciones del afrikxe1ans en la Sudxe1frica del apartheid, este libro reflexiona sobre el impacto que tiene la pxe9rdida de una lengua en la identidad de un pueblo y en el tejido de sus historias.’

