Información
| Peso | 0.362 kg |
|---|---|
| Cant. de paginas | |
| Editorial | |
| ISBN | |
| Edicion | |
| Encuadernacion | |
| Peso |
Reseña
b’xabPocas veces Montaigne ha encontrado un interlocutor mxe1s lxfacido y mxe1s cxf3mplice. El libro de Juan Malpartida es una demostracixf3n de que la cultura es un dixe1logo vivo a travxe9s de las xe9pocas desde la curiosidad y la libertad.xbb Rafael ArgullolnMichel de Montaigne (1533-1592) fue un filxf3sofo, xabel mxe1s amable de todosxbb, que gustaba de pensar a caballo, en el camino, al paso. Enamorado de la diversidad, de la libertad, la sensatez, la lectura y la escritura, el humanismo superior, fue renuente a las grandes ideas y desconfixf3 de los datos, de la memoria. La anotacixf3n y escritura de sus Ensayos, producto del azar, de una anxe9cdota, de una conversacixf3n o de la lectura de un libro, siempre estuvo al servicio de la vidaxabmi oficio y mi arte es vivirxbb. Su obra, alejada de la mera elocuencia, encontrxf3, como nos recuerda Stefan Zweig, una xfanica afirmacixf3n categxf3rica, siempre repetida: xabla cosa mxe1s importante del mundo es saber ser uno mismoxbb. El poeta, ensayista y narrador Juan Malpartida, en este libro singular, se introduce en la vida y en la obra del gran escritor francxe9s, siendo fiel a la premisa misma del ensayo: probar. En su visita a la torre de este peculiar vecino, el autor dialoga implxedcita o explxedcitamente con otros lectores de MontaigneAzorxedn, Ortega y Gasset, Jorge Edwards, Marc Fumaroli o Jean Starobinski, construyendo asxed un ensayo narrativo sobre el arte de ensayar, realizado desde dentro, desde el desafxedo continuo que supone la alianza de la reflexixf3n y la recreacixf3n. Al tiempo que nos adentramos en el siglo XVI, en aquella xe9poca convulsa donde la libertad individual estaba asediada por guerras, violencia e ideologxedas tirxe1nicas, Malpartida nos propone un encuentro fabulado entre Cervantes y el autor de los Ensayos; nos invita a un curioso picnic con lo mxe1s granado de la investigacixf3n cientxedfica contemporxe1nea; y nos enfrenta a las cuestiones filosxf3ficas y literarias que donde, frente a fanatismos y facciones, nos jugamos nuestra existencia y libertad interior. Mi vecino Montaigne es un dixe1logo tan sutil como arriesgado con el tiempo presente y con el pasado, y un homenaje implxedcito a la imaginacixf3n reflexiva y literaria.’











