Reseña
b’El “Llano en llamas” es hoy un clxe1sico de la literatura mexicana e hispanoamericana, y probablemente uno de los volxfamenes de cuentos mxe1s traducido a otros idiomas en el mundo entero. Obra aparentemente sencilla resulta, sin embargo, profundamente desconcertante. En su unidad formal descansa una gran diversidad de lenguajes, registros y tonos con los que Rulfo aborda la problemxe1tica de una violencia multiforme -desembozada unas veces, insidiosa otras-, hasta tal punto naturalizada que ha dejado de reconocerse como tal. Sin embargo, el autor no la “refleja” ni la “denuncia”, ni tampoco la pone en escena: la persigue hasta sus repliegues mxe1s recxf3nditos, compenetrxe1ndose con el sentir de quienes la ejercen o la padecen, sin alcanzar a reconocerla las mxe1s de las veces. O mxe1s precisamente: antes que la violencia misma, lo que los cuentos de “El Llano en llamas” ponen en escena suele ser ese oscuro y confuso bregar con su impronta en el sentir de quienes se vieron alguna vez envueltos en ella, sin advertir entonces su verdadero rostro.’











