Información
| Peso | 0.643 kg |
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Reseña
b’Orfeo (1950), La Bella y la Bestia (1946) o La sangre de un poeta (1932) son referencias fundamentales en la Historia del Cine y han colocado a su director, Jean Cocteau, en el Olimpo de los cineastas. Sin embargo, Cocteau era tambixe9n un escritor extraordinario, capaz de sorprendernos con sus novelas, su poesxeda, su obra dramxe1tica, sus ensayos e, incluso, con sus incursiones en la creacixf3n plxe1stica. Jean Cocteau: el gran ilusionista se centra en su obra cinematogrxe1fica pero, para comprenderla en profundidad, la pone en relacixf3n con el resto de facetas del creador, pues la suya es una obra completa, una creacixf3n en continuo dixe1logo interno. Estudiando sus ensayos, se comprende su puesta en escena; analizando su poesxeda, se revelan los saltos y silencios del montaje. De igual manera, asxed como no es factible separar su cine del resto de su obra, tampoco esta puede desgajarse de su persona. A lo largo de este libro, el lector irxe1 conociendo la personalidad de un creador complejo y vital, que, como demuestra Pilar Pedraza, conocxeda en profundidad la retxf3rica cinematogrxe1fica y tenxeda sus propias ideas sobre cxf3mo crear una obra cinematogrxe1fica. Por mxe1s que creamos conocer el cine de Cocteau, Pilar Pedraza nos ayuda a reencontrarlo y descubrirlo mirando atentamente sus pelxedculas y leyendo nuevamente los ensayos, tragedias y poemas que componen el legado de Cocteau.’











