Información
| Peso | 0.717 kg |
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Reseña
b’Dice Abraham Cruzvillegas en La voluntad de los objetos: xabCada artista pone y construye sus propias metodologxedas, reglas, leyes y xf3rdenes, mismas que, muy probablemente, en una buena cantidad de ejemplos, estxe1n y seguirxe1n estando basadas en un conjunto, indescifrable por subjetivo, de contradicciones, llamadas estas xfaltimas por algunos “praxis”. Precisamente, en estas contradicciones y rupturas estxe1 la riqueza de sus obras: en el riesgoxbb. Si algo caracteriza la obra de Cruzvillegas es el riesgo implxedcito en la expansixf3n temporal y formal. El riesgo inmanente en la capacidad que tiene el artista de, en palabras de Jimmie Durham, fundir en su obra los tres tiempos (pasado, presente y futuro) y de disolver las fronteras entre las distintas disciplinas artxedsticas (fotografxeda, cine, mxfasica, imagen, escultura, instalacixf3n, performance, teatro, escritura), para generar un discurso que se cixf1e sxf3lo a sxed mismo, que se gesta conforme avanza, que avanza sobre la duda, y que encuentra en la construccixf3n de la identidad una especie de faro hacia donde dirige casi todos sus esfuerzos. El eje del trabajo de Cruzvillegas se encuentra alrededor del proyecto “Autoconstruccixf3n”, cuyas diversas instalaciones y exposiciones le han dado la vuelta al mundo. Menos conocida -mas no de menor importancia- es su faceta como escritor. Cruzvillegas erige sus textos a partir de la viva voluntad de los objetos con un tono xfanico y personalxedsimo elaborado por esa fascinante aproximacixf3n que tiene por la cultura entendida en su mxe1s amplia y flexible expresixf3n. ‘











