Información
| Peso | 0.87 kg |
|---|---|
| Cant. de paginas | |
| Editorial | |
| ISBN | |
| Encuadernacion | |
| Peso |
Reseña
b’Personaje clave para entender el espxedritu del siglo XVIII francxe9s, Madame du Deffand (1697-1780) se ha convertido en la mxe1s perfecta y lxfacida encarnacixf3n de cierta enfermedad del alma, el ennui, el tedio de vivir, el escepticismo llevado a sus xfaltimas consecuencias: el aburrimiento. En 1718 se casxf3 con el marquxe9s Du Deffand y, tras una discreta separacixf3n de hecho, se hizo amante del regente. Invitada habitual en la corte de Sceaux, fue xedntima amiga de la duquesa Del Maine y amante del presidente del parlamento. Cerca ya de los 50 axf1os, se decidixf3 a formar su propio salxf3n en Parxeds, al cual acudirxedan, entre otros, Voltaire, D;Alembert, Montesquieu, Madame de Staal, y el xfaltimo y mxe1s apasionado amor de su vida: el escritor inglxe9s Horace Walpole. Su extensa correspondencia descubre un estilo que, segxfan Sainte-Beuve, es xabjunto al de Voltaire, en la prosa, el mxe1s clxe1sico y puro de esta xe9pocaxbb. Madame du Deffand pasa revista a los acontecimientos de una sociedad en donde el ingenio, la defensa del gusto y el culto a la inteligencia eran valores en alza. Sin embargo, sus cartas rebasan con mucho el gxe9nero de la crxf3nica mundana, y ello porque la marquesa vive, como ha dicho Cioran, azotada por el xabflagelo de la lucidezxbb.’











