Información
| Peso | 0.3 kg |
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Reseña
b’En todo cuanto tiene que ver con “El Egoxedsta” perderxedamos el hilo de la narracixf3n si no recordxe1ramos que se trata de una comedia, no de una tragedia, y que es precisamente el espxedritu cxf3mico lo que permite a George Meredith reproducir, sin el riesgo inherente a una exposicixf3n histxf3rica que pretende ser fiel a los hechos, xablas estructuras elementales del parentescoxbb de las que depende toda la trama de la novela. Que el espxedritu cxf3mico, sin embargo, representara solo a medias las intenciones del autor, como Meredith le habxeda confesado a Stevenson al terminar de escribir la novela, sugiere que la otra mitad suponxeda, al menos, una amenaza latente en la narracixf3n. “Que las mujeres nos digan, escribe Meredith, cuxe1l es su lado en la batalla. Nosotros no somos tanto la prueba del Egoxedsta en ellas como ellas lo son para nosotros. Movimientos similares de damas coronadas y sin diadema de intrxe9pida independencia sugieren su capacidad circunstancial para ser como los hombres cuando se les da la oportunidad de cazar. En la actualidad huyen y esa es la diferencia. Nuestra manera de cazar las informa de la criatura que somos”.n’











