Reseña
b’Entre los fenxf3menos naturales que el hombre ha sabido convertir en sxedmbolos, pocos son tan ricos en significados como el de la sombra. Sxedmbolo del mal y de la muerte, del alma y del espxedritu, de lo pasajero y lo imperfecto… la sombra ha proporcionado a la literatura algunas de sus invenciones mxe1s memorables, seleccionadas para este volumen. En las fxe1bulas de Esopo, la sombra de un burro sirve para mostrarnos hasta dxf3nde puede llegar la estupidez humana, dejando una sonrisa amarga en el lector. xabEl milagro de Texf3filoxbb y la leyenda xabEl hombre que perdixf3 su sombraxbb narran las consecuencias que tiene para la sombra, cuerpo del alma, el trato con el Diablo. Los textos de Wilde y Hofmannsthal nos revelan que nuestras vulgares sombras son rasgos preciosos de humanidad. En la leyenda de Juan sin Miedo, en la inesperada novelita de Pxe9rez Galdxf3s y en el cuento de Gautier, la sombra encarna todo aquello que sus protagonistas mxe1s temen. En xabEntremxe9s de la sombraxbb, el marido burlado se burla de todos nosotros a su costa. En el cuento de Poe la sombra cumple un papel clxe1sico. Nerval dedica unas pxe1ginas de su extraordinario Viaje a Oriente a describir el Karagxf6z, el teatro de sombras de Constantinopla. Doce cuentos de sombras, esa noche en miniatura, esa abreviatura de la oscuridad: cada cultura y cada xe9poca le han atribuido un simbolismo especxedfico, hasta acabar por ser el sxedmbolo mismo de la fantasxeda.’











