Reseña
b’En los axf1os del cambio del milenio aflora una tendencia cinematogrxe1fica de gran repercusixf3n, sobre todo en el circuito internacional de festivales. Pelxedculas en las que abundan los largos movimientos de cxe1mara, los paisajes desiertos y los personajes ensimismados, un “cine de la ausencia” cuyas raxedces se pueden rastrear desde medio siglo antes en las imxe1genes de los campos de concentracixf3n; o mxe1s bien en la polxe9mica filosxf3fica y estxe9tica en torno a la representacixf3n del exterminio que culminarxe1 en “Shoah” (1985). La influencia de la pelxedcula de Claude Lanzmann en los documentales posteriores es indiscutible (Chantal Akerman, Rithy Panh, James Benning), pero tampoco son ajenas a este debate las ficciones que experimentarxe1n con formas similares (de Michelangelo Antonioni a Gus van Sant, pasando por Marguerite Duras o Tsai Ming-liang). Este libro rastrea estas dos genealogxedas que confluirxe1n en los mismos axf1os en que se produce la eclosixf3n del cine digital y la globalizacixf3n de la cinefilia.’











