ARTE MEMORIA Y TRAUMA : ALETHEIA DAR FORMA AL DOLOR VOL I
Información
| Peso | 0.3 kg |
|---|---|
| Cant. de paginas | |
| Editorial | |
| ISBN | |
| Edicion | |
| Encuadernacion |
Reseña
b’El trauma, esa aguja punzante, esa piedra xe1cida y pesada que nos devora y atraganta, tiene la capacidad de esconderse en nuestro cuerpo, en nuestra mente, hacixe9ndonos olvidar aparentemente su recuerdo para poder seguir viviendo. Como si hubixe9semos atravesado el rxedo Lete, entre el suexf1o, la discordia y la muerte, nuestro ser necesita del olvido para soportar la existencia. Escondido en zonas inconscientes donde habita lo innombrable, el trauma conduce nuestra vida sin saberlo, haciendo de ella un lugar de sufrimiento.n Este libro, el primer volumen de dos, fruto de un vasto proyecto de investigacixf3n, nace con el objetivo de desvelar lo oculto, por ello toma el nombre de Aletheia (autxe9ntica verdad, en griego). Quiere abrir, con delicadeza y ternura, la cicatriz que cerrxf3 en falso un dolor que vive intenso en nosotros, a veces, desde nuestra primera infancia. La creacixf3n, como acompaxf1ante mxe1s allxe1 del lenguaje discursivo, pone imxe1genes, metxe1fora, sonido a una herida impronunciable.n Desde hace mxe1s de sesenta axf1os, los procesos creadores aplicados en terapia (a travxe9s de las artes visuales, la danza, el teatro y la mxfasica), al trabajar alternativamente con los dos hemisferios cerebrales x96al fluctuar entre la expresixf3n simbxf3lica y la interiorizacixf3n de los resultados a travxe9s del lenguaje y la escriturax96, permiten el trabajo de la reconstruccixf3n narrativa, corporal y emocional del trauma y ofrecen la capacidad de dar sentido al dolor. Por ello se han revelado como instrumentos eficaces para la mejora de personas y colectivos que necesitan de vxedas mxe1s allxe1 del discurso analxedtico, para expresar, por decirlo de algxfan modo, lo inexpresable.n En las xfaltimas dxe9cadas, la neurociencia ha confirmado lo que los artistas venxedan mostrando desde hace siglos: que no todo discurso es analxedtico y ordenado; que la memoria no es siempre organizada, ni el tiempo lineal y medible; que no todo el espacio puede ser mesurable, ni nuestras acciones coherentes. Que hay un tiempo de incubacixf3n donde el cuerpo x96ninguneado durante siglos de mentalidad cartesiana y religiosa- es tambixe9n cerebro empxe1tico y convierte en huella fxedsica nuestras alegrxedas y dolores, allxe1 donde la razxf3n no llega. Los procesos creadores insertados en procesos terapxe9uticos estxe1n permitiendo no solo la expresixf3n y exteriorizacixf3n del trauma, sino su elaboracixf3n en la narracixf3n vital, que permite la integracixf3n y trasformacixf3n de experiencias.n’











