Reseña
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Escrita tras La locura de Almayer y El vagabundo de las islas, sus dos primeras novelas, en El negro del Narcissus (1897) Joseph Conrad vierte parte de sus vivencias como marino mercante y capitxe1n de barco durante veinte axf1os.
La novela comienza en Bombay cuando la tripulacixf3n del velero Narcissus se embarca para una larga travesxeda de vuelta al puerto de Londres. Conrad narra con un vxedvido realismo y gran penetracixf3n psicolxf3gica las vicisitudes del viaje, incluida una terrible tormenta y la extraxf1a enfermedad del cocinero negro James Wait, xabel negro del Narcissusxbb, enrolado a xfaltima hora: tambixe9n Conrad realizxf3 ese viaje, en ese mismo velero, trece axf1os antes.
A propxf3sito de esta novela, su autor dice en el prefacio: xabUn negro en el alcxe1zar de un barco britxe1nico es un ser solitario. Carece de amigos. Sin embargo, James Wait, temeroso de la muerte, que convirtixf3 en su cxf3mplice, era un impostor con carxe1cter: dominaba nuestra compasixf3n, se burlaba de nuestro sentimentalismo y salxeda victorioso ante nuestras suspicacias … (James Wait) representa simplemente el centro de la psicologxeda colectiva del barco y el eje de la accixf3n … Es el libro mediante el cual, quizxe1 no como novelista, sino como artista que busca la mxe1xima sinceridad de expresixf3n, pretendo perdurar o desaparecer. Sus pxe1ginas constituyen el homenaje de mi afecto inalterable y profundo por los barcos, los marinos, los vientos y el mar inconmensurable: los forjadores de mi juventud, los compaxf1eros de los mejores axf1os de mi vidaxbb.
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