Información
| Peso | 0.335 kg |
|---|---|
| Dimensiones | 1.5 × 15.0 × 21.0 cm |
| Cant. de paginas | |
| Editorial | |
| ISBN | |
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| Encuadernacion | |
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Reseña
b’Este libro no aporta soluciones ni recetas ni respuestas; tampoco tiene la verdad. Mxe1s bien compartimos una profunda reflexixf3n sobre lo desfasada y arcaica que ha quedado la escuela tal como la conocemos hoy. Es urgente que modifiquemos estructuras obsoletas e inventemos sistemas en consonancia con las vidas que queremos para nuestros hijos. Deseamos que la escuela se pueda enfocar al fin en contribuir al desarrollo de un individuo sano y no solamente de un individuo productivo o “exitoso”. nnLos nixf1os son quienes sufren cada dxeda, y los padres sabemos cxf3mo acallarlos. La violencia y la falta de respeto hacia nuestra realidad infantil se han convertido en algo banal. Gracias a que los nixf1os patalean cada vez mxe1s, ya no podemos hacernos los distraxeddos, y es que la no adaptacixf3n a un sistema enfermo es una muestra de lucidez y salud de la infancia. nnQueremos brindar una bocanada de aire puro, ideas y conceptos innovadores, ademxe1s de la autonomxeda suficiente para no quedar atrapados en nuestros propios juicios. Esperamos abrir las puertas de unos cuantos corazones para que cada adulto decida acompaxf1ar la fuerza intrxednseca y la belleza de cada nixf1o, conectado con su propia naturaleza. nnNo te aseguramos que tras la lectura de este libro tu vida familiar o profesional tenga mxe1s claridad. Es muy posible que este libro te acompaxf1e al mismxedsimo vacxedo. Pero el incxf3modo vacxedo es uno de los mejores estados previos al nacimiento de algo nuevo. Si andamos por la vida tan llenos, no dejamos espacio para eso que nos estxe1 esperando en algxfan lugar, especialmente en nuestro corazxf3n. nnOjalxe1 que este libro te sirva para escuchar mxe1s silenciosamente tu corazxf3n, y tambixe9n para escuchar el corazxf3n de los nixf1os que te acompaxf1an por la vida y, asxed, poder mirarnos todos con mxe1s amabilidad. Ojalxe1 nuestra cultura transforme su mirada y confxede en el buen juicio y en los instintos de los nixf1os y de las nixf1as. Solo asxed tendremos una oportunidad para redirigir a nuestra perdida sociedad.n’











