Reseña
b’Mientras tenxeda lugar la produccixf3n y estreno de “Bienvenido Mr. Marshall” (Luis Garcxeda Berlanga, 1953), otros insignes representantes norteamericanos visitaban la pequexf1a localidad segoviana de Fuentiduexf1a con un objetivo: adquirir su iglesia romxe1nica de San Martxedn. El xe1bside del templo era una excelente construccixf3n idxf3nea para completar una de las salas del museo The Cloisters (la seccixf3n de arte medieval del Metropolitan Museum of Art de Nueva York, erigida gracias a John D. Rockefeller Jr.). El director del citado museo, James J. Rorimer (integrante durante la II Guerra Mundial del conocido grupo Monuments Men del ejercito estadounidense), retomxf3 en 1952 una idea de 1935: adquirir y trasladar a Manhattan aquel xe1bside romxe1nico espaxf1ol. Hallxf3 entonces condiciones xf3ptimas para llevar a cabo una iniciativa que en los axf1os treinta resultxf3 inviable. El nuevo horizonte venxeda dado por la dictadura franquista, en un momento en el cual esta trataba de salir del aislamiento internacional, contando para ello con el apoyo de Estados Unidos. xbfCxf3mo fue posible la exportacixf3n de un monumento nacional? Esa es la pregunta a la que tratan de dar respuesta las pxe1ginas de este libro. El acceso a documentacixf3n inedita, tanto en Espaxf1a como en Estados Unidos, ha permitido reconstruir los episodn’











