Reseña
b’A caballo entre dos lenguas durante dxe9cadas, el bilingxfcismo de Brodsky no solo revitaliza con singular desenvoltura un lenguaje heredado, sino que tambixe9n proyecta una radical y profunda exploracixf3n de sus metros e imxe1genes, elevada a una forma particular de metafxedsica. Sin embargo, Brodsky es tambixe9n un poeta eminentemente fxedsico, cuyo tema fundamental es la encrucijada entre el espacio, el tiempo y los sentidos. Ningxfan otro escritor contemporxe1neo habla tanto de la intemperie. Sus musas no son Calxedope ni Tersxedcore, ni sus artxedsticas hermanas asociadas con emociones y sentidos, sino Urania, musa de la astronomxeda, xabmxe1s vieja que Clxedoxbb, matrona del conocimiento estelar, del espacio puro, de esas extensiones heladas en medio de las cuales el hombre parece el derrubio lodoso que arrastra un glaciar. nnxabQuien escribe un poema lo escribe, antes que nada, porque el poema es un colosal acelerador de la conciencia, del pensamiento, de la percepcixf3n del mundoxbbn Joseph Brodsky al recibir el Premio Nobel de Literatura‘











